Miremos más de cerca el mecanismo detrás de esta resistencia. Su cuerpo tiene un rasgo genético que hace que el metabolismo de los lípidos sea especialmente eficiente. El cuerpo humano tiene dos circuitos de combustible: uno que quema carbohidratos y otro que quema grasas. En su caso — el circuito quemagrasas está especialmente desarrollado. Los carbohidratos son "combustible para carreras rápidas" que se encienden rápidamente pero se agotan rápidamente. La grasa es el "combustible de maratón" que se quema lentamente durante largos períodos. Por eso puedes seguir adelante cuando otros hayan llegado a su límite.
Su entorno intestinal también juega un papel fundamental en el mantenimiento de esta resistencia. Sus intestinos albergan abundantes bacterias que protegen la barrera de la pared intestinal. Cuando la pared intestinal está sana — la absorción de nutrientes se vuelve eficiente y los alimentos se convierten en energía con un desperdicio mínimo. Si la pared intestinal se deteriora, sustancias no digeridas se filtran al torrente sanguíneo y provocan una inflamación crónica de bajo grado en todo el cuerpo. La estabilidad de su metabolismo debe mucho a esta barrera intestinal que funciona bien.
La gente puede decirte que tienes "gran fuerza de voluntad", pero desde un punto de vista científico, es una cuestión de fisiología más que de fortaleza mental. Puedes ser persistente porque la energía se suministra de manera constante y continua. Mantener el ritmo en el kilómetro 22 del maratón no se trata de determinación; se debe a que el sistema de suministro de combustible de su cuerpo está construido de manera diferente.